La picardía de Carmen decantó a favor de Lorca Féminas el duelo de Mislata.(0-1)

 Inicio de la segunda vuelta, otra vez encuentro fuera de casa, y de nuevo el Brócoli Mecánico Lorca Féminas que cosecha tres puntos lejos del Mundial 82. En una jugada  al poco de dar comienzo la segunda mitad, se combinaron la falta de coordinación defensa-guardameta, y Carmen, la más lista de la clase, facturó un gol de oportunismo para brindar tres nuevos puntos al cuadro de Alicia Burillo, en un encuentro súmamente igualado, correspondiente a la decimocuarta jornada del grupo VII de Segunda División Femenina.

Con el resultado cosechado, las lorquinas pueden olvidar casi por completo las ojeadas al espejo retrovisor de la lucha por la permanencia, y a cambio ya mirar con ambición hacia la parte alta de la clasificación que, eso sí, comanda destacadísimo SPA de Alicante, que casi cuenta sus encuentros por victorias (13 de 14).

Les tenían ganas las brocolitas a unas rivales contra las que por azar del calendario les había correspondido estrenar la temporada en estas últimas dos campañas. Los avatares de las turbulentas pretemporadas y los déficits competitivos que les sobrevinieron habían resultado en una racha de tres reveses ligueros consecutivos contra las valencianas. Pero al fin llegó el desquite lorquino.

Michael Robinson y Raul Ruiz con Lorca FeminasNo sabemos si por efecto de haber saltado a la palestra televisiva con un reportaje sobre el Brócoli Mecánico en el programa Caos FC del canal #0 de Movistar TV, conducido por los archiconocidos Michael Robinson y Raúl Ruíz. O acaso porque la cohesión del grupo y la comunión con las ideas futbolísticas de la preparadora manchega Burillo han alcanzado mayor grado. O incluso por un calendario más amable y el efecto de refuerzo de la confianza que las últimas victorias conllevan, con 5 triunfos en los últimos 6 encuentros ligueros. El caso es que los resultados se han consolidado en esta recién iniciada segunda vuelta de la temporada.

Y no es que fuesen especialmente halagüeñas las expectativas lorquinas de este choque ante las mislateras. La capitana Blasa de baja por acumulación de cinco tarjetas, la gripe obligando a Carolina a guardar cama, y los catarros que en mayor o menor estado de incubación y desarrollo tenían a buena parte de la plantilla lorquina mermada, generaban incertidumbre. A sumar a la propia del largo parón liguero por las festividades de fin de año, polvorones mediantes. Y es que con frecuencia el rendimiento futbolístico es un melón sin abrir tras cada parada en la competición. Pero las lorquinas han sabido sobreponerse a estas eventualidades para dar continuidad a su buen hacer del final de la primera vuelta, y así lo pusieron de manifiesto sobre el césped del estadio de la Canaleta de Mislata, donde la catalana de Mollet Carla Cotado oficiaría con éxito de capitana para las brocolitas.

La constante que presidiría el partido fue la igualdad, pero tras el silbato inicial del colegiado las valencianas tuvieron un punto más de actividad, quizás más aclimatadas como estaban a las reducidas dimensiones del rectángulo de juego. Sandrita entre líneas, la dinámica Alba por doquier, y la incombustible capitana mislatera Lore le cogieron bien pronto el aire al encuentro, hasta el punto de forzar diferentes situaciones de balón parado, que se saldaron bien con testarazos a cargo de las centrales locales sobre el marco de Maica que saldrían ligeramente desviados, o bien con zapatazos alto de Lore, tan veterana y sabia en la colocación como para averiguar hacia donde se dirigiría el balón tras el despeje de la zaga murciana.

Las lorquinas empezaron a cogerle el pulso al encuentro, cuando Aroa y Laura lograron activarse por el centro, buscando en diagonal la espalda de la línea de defensa local, por donde penetraban Carla y Carmen. También creció el juego visitante cuando buscaron la vía de la presión a la salida de balón de las jugadoras que vestían de blanco y negro, quienes de entrada procuraban no rifar la posesión de la pelota con el recurso del patadón directo. De añadidura, la gaditana Mona, que volvía a formar parte del once titular tras su lesión, se sentía rumbera, e intentaba romper las líneas de contención conduciendo la bola con su característico arte sureño. Iris, mientras tanto, guardaba perfectamente la posición y la ropa en el mediocentro, como haría la capi Blasa. Así como Luzme, que fue creciendo con el avance del reloj, y las laterales Anna y Alba, que no se prodigaron mucho en ataque, atentas como estaban a sus pares en la banda.

La más clarividente en esta mitad por las blanquiazules fue Laura, quien iba a disponer de la mejor ocasión para las brocolitas. Ya había amagado la cartagenera con un disparo ligeramente alto en el inicio del encuentro, y a diez minutos de la finalización de la cerrada primera mitad agarraba con franquía una bola en tres cuartos para perfilarse y golpear con su diestra desde la corona del área. Quizá la trayectoria inicial ya era de gol, pero sin embargo rebotaba la bola en una central mislatera para desviarse hacia el poste derecho de Patricia, quien debía de emplearse a fondo, estirándose para desviar a córner con su manopla, cuando casi se cantaba el gol en las filas del Brócoli Mecánico. Se le resiste el gol a la juvenil. Cada día un poco más cerca, ánimo Laura.

Prueba de las escasas dimensiones del rectángulo de la Canaleta fueron los servicios de balón parado de que dispusieron las lorquinas. A Carmen e Iris se les marchaban todos excesivamente largos, como si le hubiesen echado más de tres cucharadas de ColaCao al vaso de leche del desayuno. A cambio, la Pichona empezaba a entenderse a las mil maravillas con Cris Martínez, y al filo del descanso trenzaban una bonita jugada por el costado diestro del ataque lorquino que sólo se vio truncada por la feliz puntera de la bota que interpuso una defensa visitante ante el inminente remate en boca de gol que pretendía Aroa, tras el centro de la de Canals.

No darían más de sí los primeros cuarenta y cinco minutos, y mientras las futbolistas recibían instrucciones para la reanudación aliviaban las vías respiratorias con caramelos de menta, y el espectador deglutía el bocadillo de rigor al tiempo que disfrutaba de un Sol en la espalda que hacía algo más tibia la fría mañana de Enero.

Con las mismas veintidós jugadoras sobre el terreno de juego, el cambio respecto al inicio del encuentro fue sin embargo que las brocolitas salieron enchufadísimas (¿acaso los caramelos…?). Cristina y Carmen empezaron a disparar a discreción sobre la portería de Patricia, ahora molestada por los rayos del Sol en los ojos. Si el Brócoli Mecánico se entona apuesten casi seguro a que es porque Aroa está afinando el instrumento. La sabadellense hacía jugada para entregar a la Pichona, pero el disparo seco de la raaleña escapaba por escaso centímetros del arco blanquinegro. Se vislumbraba algo.

Carmen vuelve a marcar ante el MislataEl adelantamiento de líneas y la mayor ambición lorquinas tuvieron finalmente premio a botas de la propia Carmen María. Pícara como es, aparentó ir a bloquear el envío en largo de la jugadora mislatera que amagaba con el pelotazo junto al banquillo murciano. Pero a mitad de la maniobra la Pichona quebró su trayectoria y apostó porque a su presión seguiría la cesión de la bola a portera por parte de la defensa. Acierto pleno, pues seguramente en ese momento la zaguera perdió de vista a la delantera lorquina mientras se giraba para ceder a su guardameta y que fuese ésta quien despejara en largo. Para su mala fortuna, el pase le salía algo flojo, y quien allí estaba recibiendo prácticamente una asistencia de gol era Carmen, que encaraba a Patricia y la batía casi a placer por bajo. Gol de pilla, que vale tanto como el de una jugada de alta escuela en lo que al tanteador se refiere, y continuidad a la racha goleadora de la Pichona. Enhorabuena.

Por efecto del gol el preparador local introdujo cambios de carácter atacante y las locales se lanzaron desenfrenadamente a por la igualada. Las lorquinas iban a verse intimidadas durante un tiempo por el incremento en la dureza del juego local, con el visto bueno arbitral, y a punto estuvieron de irse del partido. Pero por fortuna para el Brócoli Mecánico no iba a ceder la línea de contención de sus zagueras, con una Luzme perfectamente concentrada dirigiendo la numantina defensa cual mariscala de campo. Y en última instancia estaba Maica, claro.

Dos fueron las ocasiones en las que se vería seriamente inquietada la huertana de El Ranero. En la primera de ellas, el servicio de bola parada lejano al que no llegó defensa ni atacante alguna iba a botar en la cercanía del punto de penalti para covertirse en una perfecta vaselina por encima de la buena de Maica, que aunque saltó y estiró la mano, no pudo ni rozar el cuero. Afortunadamente y personificando, que es gerundio, postes y travesaños son aliados de las buenas porteras, y el larguero repelía el envenenado disparo para que a continuación Chispitas saltase como gata a por su ovillo de lana para atrapar en un vuelo sin motor a la traviesa pelota que a punto había estado de causarle disgusto.

Burillo movió el banquillo, entrando Ángela de refresco y Estefi por una Carla que había visto amarilla por protestar las entradas duras y a destiempo que había sufrido, y que estaban empezando a sacarla del encuentro. Aciertos ambos, con la canterana lorquina ganando enteros a cada encuentro y con Estefi protegiendo y sosegando en cuero, controlándolo con su corpachón y la habilidad para esconder la pelota de sus pies.

Espoleadas por la hiperactiva Alba, que parecía estar por todas partes, y por la veterana capitana Lorena, que juega con el espíritu de una juvenil, las locales no rendían la plaza, y siguieron empujando. Así, tras el envío de falta de la rubia Alba, se produciría la última gran ocasión de las locales para la igualada. Hasta cuatro disparos desde dentro del área siguieron a ese centro, y a cada uno de ellos, como en una imaginaria Numancia defensiva, se interpusieron: inicialmente un pie primordial, el de Iris bajo palos, el costado de un muslo, la parte baja de la espalda (o sea, un culo), otro pie,… quien esto cuenta perdió la referencia de las jugadoras por lo rápido de una jugada en la que increíblemente Maica no intervino, pero en la que volaría varias veces como parando pelotas fantasmas que sus zagueras iban bloqueando en realidad. Todos los esfuerzos, finalmente, lograrían el objetivo de evitar el gol en el auténtico pim-pam-pum de disparos de las atacantes mislateras. De auténtico infarto.

La referida ocasión múltiple local pareció desatar la adrenalina de las brocolitas, y en la siguiente jugada Estefi a punto estaba de hacer el segundo en ese auténtico correcalles en que se había convertido en encuentro. Se giraba y perfilaba la delantera cartagenera para empalmar hacia puerta con mordiente,  pero de nuevo Patricia evitó lo que podía haber sido la sentencia. El partido estaba en el filo de un cuchillo cuando Alicia se decidió a poner en juego a Isica y Mari Huertas, veteranas de mil batallas, para aportar sosiego y enfriar los ánimos. Un respiro muy necesario para las zagueras, desde Alba a Anna, agobiadas por la avalancha más de corazón que de cabeza que procuraban las albinegras. Isa, la almeriense, incluso pudo hacer su gol tras la jugada y cesión servida por Estefi, pero la de Antas disparó alto, ya al filo del tiempo reglamentario.

Los niveles de nerviosismo estaban ciertamente disparados por la incertidumbre en el marcador, y sumado esto bastante intolerancia del árbitro a las observaciones sobre su actuación, los huesos de la valenciana Silvia acabaron prematuramente en el vestuario, expulsada por roja directa al borde del minuto 90. Hasta tres amarillas habían visto las lorquinas por protestas, pero bastante gordo hubo de ser el comentario de la futbolista local, con las pulsaciones disparadas. Aunque el descuento fue de casi cinco minutos, la superioridad numérica ciertamente se notaría, confirmándose la ajustada victoria de Lorca Féminas finalmente.

El triunfo reafirma la posición clasificatoria del Brócoli Mecánico, que ha ido a más conforme la competición se ha ido desarrollando. En la jornada del 14 de Enero, segunda de la segunda vuelta recibirán a otro equipo de la hasta ahora clase media de la tabla, Marítim, equipo de la playa de la Malvarrosa ante el que firmó una igualada a cero en la primera vuelta.

El cielo es el límite, que se suele decir. ¿Cuál será el de Lorca Féminas en esta campaña 17/18?… Está por ver. Mejorar el rendimiento de los partidos de casa parece clave. Con la abundante tela que queda por cortar, quizá lo más juicioso sea interiorizar el simeonesco o cholístico “partido a partido” e intentar seguir creciendo poco a poco. Está en las manos (y pies) de las blanquiazules. Sea lo que sea, se lo contaremos.

#JugamosConEllas

FICHA TÉCNICA

Mislata CF Femenino: Patricia; Miri, Nuri, María López, Mónica, Lore (Andrea), Sandrita (María C.), María F. (Anabe), Silvia, Miriam R.(Marta) y Alba.

Brócoli Mecánico Lorca Féminas: Maica; Alba, Mona, Luzme, Anna, Iris, Laura (Ángela), Carla (Estefi), Aroa, Cris Mtnez (Mari Huertas) y Carmen (Isica).

Goles: 0-1 min.53, Carmen.

Estadio: complejo deportivo de La Canaleta, Mislata. Mañana fría pero soleada.