Crónica J6: Brócoli Mecánico Lorca Féminas – Joventut de Almassora

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Lorca Féminas rescata un punto ante un buen Joventut de Almassora. (1-1)

El Brócoli Mecánico sigue sin estar engrasado del todo, pero no perdió nunca la cara al rival en el partido de la 6ª jornada del Grupo VII de Segunda Femenina. Frente al equipo castellonense, segundo clasificado, consiguió responder con prontitud al gol visitante con un tanto de Aroa que significa un nuevo punto, que aunque no le aparta de la zona baja de la clasificación al menos confirma que tiene la capacidad de competir ante fuertes rivales, como los que el calendario le ha deparado al conjunto blanquiazul en este primer cuarto de temporada.

Almassora se presentaba como flamante segundo, y hasta la semana anterior como único equipo que seguía el ritmo imparable del líder SPA. Pese a sucumbir en casa 3-6 frente a las alicantinas, Joventut había arrancado como un tiro, al igual que hiciera en la temporada anterior, en la que tras ascender se convirtió en el equipo revelación de la categoría. Sumando al bloque de la temporada anterior la recuperación de su capitana Iris y la incorporación de una vieja querida de la afición blanquiazul, la aguileña Jessi, el equipo comandado por Jiménez y Duato busca consolidarse en la categoría, en estos tiempos de cambio del balompié femenino.

Se quejaba el club castellonense, cuya sede tantos kilómetros dista de la Ciudad del Sol, y seguramente con razón, del hecho de haber tenido que pernoctar. Un derroche de recursos, que no abundan precisamente, motivado por el dudoso criterio geográfico asumido en la confección de un grupo desparrramado entre vértices tan lejanos como Ciudad Real, Castellón o Cartagena. Con las actuales normas, entre las 10 de la mañana y las 18 de la tarde del domingo el cuadro local fija la hora que considera más oportuna, o sea, que las normas permiten poner la vajilla, el mantel y la altura de la hierba que considere el anfitrión, que diría aquel. Mejorable norma, sin duda, aunque al referido problema, motivado por la distancia geográfica, habría que sumar el de los colegiados, que son de la región del equipo local también, y que motiva que el visitante ande constantemente tentándose bolsillos y bolsos. O el de que sólo cuatro jugadoras puedan vestirse de corto para sentarse en el banquillo cuando existe igual número de cambios. A este respecto habría que preguntarles a quienes dirigen esto del fútbol femenino allá en la Federación si han mirado alguna vez a la cara a una futbolista que, sentada en la grada, se ha quedado fuera de la convocatoria por tan injusta restricción, fácilmente evitable borrando donde pone “4” y poniendo un número superior. Y no hablemos ya de atención médica (que en Lorca fiamos a la proximidad del hospital, temerariamente), seguridad en las gradas,… Tantos son los problemas que han de tratarse. Y hay riesgo de que la cosa empeore. Por terminar con la parrafada, comentar que el asunto la hora del encuentro, motivada por asuntos personales inaplazables del cuerpo técnico lorquino, podía haberse arreglado dialogando entre las partes. En lo que a condiciones para la práctica deportiva se refiere, y mediante continúe el horario de verano hasta final de mes, las 10 de la mañana es un horario ideal por la temperatura, pensando en el organismo de las deportistas.

Angela titular ante AlmassoraEn la alineación blanquiazul sorprendía tanto como ilusionaba la presencia de la novel Ángela, sacrificando en esta ocasión a la palmesana Fiol, así como que Carmen María comenzase desde el banquillo, al igual que Carla, que reaparecería tras su lesión. Venían las lorquinas de cosechar un empate que supo a poco en Villarreal, en el que malograron varias ocasiones, y se llegaron a adelantar en el marcador, de nuevo a pies de Estefi, pero las del submarino amarillo supieron voltear a los pocos minutos. Curiosamente, el guión de lo que iba a ser el encuentro frente a Almassora, pero con los papeles cambiados.

Y lo decimos así porque durante toda la primera mitad el dominio de las castellonenses fue constante, y Judith fue una mera espectadora. Joventut, Impulsado por una exuberante mediocentro, la canaria Gara, capaz de un despliegue físico como para convertirse en la primera atacante al tiempo que baluarte defensiva, y teniendo como referencia en punta a su capitana Iris, obligó a echarse atrás a las de Alicia Burillo, dirigidas en esta ocasión desde el banquillo por el segundo del equipo, Juan Carlos Muñoz.

En punta, Estefi anduvo siempre rodeada, y a Cristina le faltó un poco de suerte, pues aunque atacaba bien los espacios, al final siempre se entrometía algún pie, y frustraba los intentos de la valenciana por dar alegrías a la parroquia lorquina, y la de los espectadores por disfrutarlos.

Tras unos compases iniciales en los que Almassora comprobó las dificultades de las brocolitas por sacar jugado el balón, avanzaron líneas las castellonenses para presionar a Mona e Iris, y no iban a tardar mucho en presentarse las ocasiones de gol, que obligó al ángel de la guarda del Brócoli Mecánico, la guardameta Maica, a tener que emplearse a fondo. Primero, en el minuto 25, a disparo cruzado de zurda de Iris, con una sensacional estirada hacia su izquierda. Blasa, poco después, le descargaba de trabajo interponiendo su pierna ante el zurdazo de Aída desde la frontal del área grande. Pero donde si estuvo sola ante el peligro la cancerbera huertana fue en el lanzamiento de falta desde tres cuartos ejecutado por la sobresaliente Gara. Al menos estuvo aliada con el Sol, pues en la primera mitad las blanquiazules lo tuvieron a sus espaldas, porque quizá si llega a ser molestada por el astro rey no hubiera logrado desviar el preciso disparo de la canaria del equipo que lucía senyera y color verde.

Excesiva la distancia marcada por el colegiado para la ubicación de la barrera, el golpeo de la canaria llevaba vitola de gol, potente y muy ajustado al travesaño, pero Chispitas bien colocada y con manos duras desviaba a saque de esquina para ganarse su segunda ovación de la mañana. Más tarde, no obstante, dejó con el corazón en un puño a la grada cuando detenía en dos tiempos un disparo mucho más inocente de la canaria, logrando hacerse con el control del esférico justo sobre la línea de gol.

En el apartado arbitral, reseñar que el colegiado murciano se desentendió bastante de la señalización de faltas en un partido que fue de guante blanco. Si Blasa reclamó una llave de judo a la salida de un córner, las castellonense se quejarían más tarde de una carga de Anna sobre Aída cuando ésta se disponía a rematar un contraataque visitante. Así que la labor del colegiado no incidió en el resultado y supo controlar la intensidad con que se emplearon ambos conjuntos, evitando que excedieran a lo delimitado por el reglamento. Y también, por qué no decirlo, por lo que marca el sentido común, que a veces es el menos común de los sentidos arbitrales. Aprobado.

Con el disparo alto de Aída en la culminación de un contragolpe, y con un pase de la muerte a cargo de la ubicua Gara, que se paseó por la línea de área chica sin que atacantes ni defensoras lo tocacan, acabaría el padecimiento de esa primera parte para las blanquiazules.

Más de uno de los presentes en el graderío del Mundial 82 echó en falta un chocolate con churros, aunque a cambio hubo agraciado del sorteo del jamón que se viene haciendo desde tiempos inmemoriales sobre el césped del Mundial 82, y que bien habría firmado con anterioridad la extremidad del noble animal en lugar del producto del cacao. Como Lorca Féminas hubiera firmado el empate tras los primeros cuarenta y cinco, en mi modesta opinión.

A instancias seguramente de Alicia Burillo, que seguía la retransmisión en la distancia gracias a los avances y la modernidad digitales, Muñoz dio entrada a Carmen en lugar de Laura, buscando seguramente tener más presencia en ataque, llegada a meta, que durante la primera mitad fuera sólo un mero deseo.

Y ciertamente el Brócoli le cogió otro aire al encuentro, nada más arrancar la segunda mitad, quizá con más corazón que cabeza, pero en cualquier caso, salió a incomodar a la zaga visitante, en la que la central Andrea Mirón se había bastado para tener bajo control a todo el ataque lorquino durante el primer acto. Ironía del destino, se iba a adelantar el equipo castellonense, que había intentado tratar jugar en corto hasta entonces, en un voleón desde casi el área hacia la solitaria punta que ocupaba Sarita. La delantera porfió entre las dos centrales, que parecieron molestarse, para dar salida a ese balón, y ni Iris en primera instancia, ni Mona, que tenía una amarilla de la primera mitad, pudieron cortar por ningún medio a la obstinada atacante, que se plantaba ya dentro del área ante Maica para colocar el balón raso y fuera de su alcance.

El gol no alteró el plan de ataque local, antes bien lo azuzó, sea por la liberación que supone tener el partido perdido o por alguna razón que se escapa a mi corto entendimiento. Así, al minuto a punto estaba Carmen de dar la réplica tras buena jugada de extremo y centro de Cristina, pero la murciana, capaz de hacer gol con casi cualquier parte de su anatomía, enviaba de rodillas fuera de los tres palos.

Y, al poco, el premio a la ambición y no bajar los brazos. Tras un saque de puerta algo corto de Judith, Ángela de cabeza enviaba hacia Carmen, que en un tuya-mía con Estefi recibía el balón prolongado por la cartagenera para culminar la excelente pared con un zambombazo al larguero desde la frontal del área. Después de botar violentamente contra el suelo, acertaba la siempre activa Aroa a controlar y sin dejar caer la bola, impulsarla al fondo de las mallas e impidiendo la acción defensiva de una zaguera que se le echaba presta encima.

Estreno de la sabadellense y carrera desbocada incluída hacia el banquillo para celebrarlo con su compinche y recién recuperada de lesión, la también catalana Carla. Enhorabuena a Aroa, que nunca se da por vencida, aunque tenga últimamente que andar menos cerca del área y sí más ayudando en el armado del ataque local, descolgándose hacia posiciones más retrasadas de las que en ella son habituales.

Con un par de contras no culminadas por Almassora, una primera con un fuera de juego muy justito, y en una segunda oleada con la salida algo tardía de Maica, que le costó falta por llegar tarde y chocar con Sarita en el costado del área, se pasó a una fase de mayor conservadurismo. Se venía a unir además el ingrediente del cansancio, que ya hacía mella en ambos equipos. Entraron los refrescos, Carla e Isica por las lorquinas. Se volvía a las mismas coordenadas de la primera mitad pero sin la claridad de las ocasiones de la primera mitad. Mención especial para la defensa local, y en particular para la alicantina Iris, que se partió la cara, literalmente, por la camiseta que ha comenzado a defender esta campaña. Ella, que hace justo un año hacía encajar con un zapatazo casi desde el medio del campo una derrota a las lorquinas al final del partido disputado ante el tristemente descendido Ciudad de Benidorm, recibiría a lo largo del encuentro golpes y balonazos por todas partes, parecía un imán atrayéndolos. Muchas gracias por darlo todo, corazón grande, Iris.

No renunciaron a las contras ni a las acciones individuales las brocolitas, pero se veía más enteras físicamente a las visitantes en el tramo final del encuentro, y resultaron de poca claridad de cara a puerta. Dicen que el sufrimiento quema energías extra, y cuando en un equipo cuesta todo tanto, como sucede en Lorca Féminas, las fuerzas se van antes que en otro conjunto que juegue más fluido, y en él lo que corre más sea el balón, y no las piernas de las jugadoras.

Aún así, las lorquinas estuvieron a punto de llevarse el partido a pies de Carmen. Fue tras un robo de balón de la zurda Anna, que proyectó rápidamente en bola profunda Aroa para que Carmen le practicara un uno contra uno a su par defensivo, con el que ganaba el espacio justo para meter la puntera de su bota, superando a Judith pero sin embocar entre los tres palos. Hubiera supuesto tres puntazos, pero las lorquinas se habrían de conformar con sumar uno. No para de rozar el gol la Pichona. Esperemos que no se le prolongue la racha negativa de no cuajar sus ocasiones, y que tampoco se le haga demasiado pequeña la portería, psicológicamente hablando. En cuanto anote el primero seguro se le agrandará y verá los huecos con la astucia que la caracteriza.

En balance, hace un año Lorca Féminas tenía más puntos pero peores sensaciones deportivas, y esta temporada a la misma altura de temporada, mejores vibraciones pero peor puntaje. Y la próxima jornada, en dos semanas, se visita Ciudad Real para enfrentar al recién ascendido La Solana, que merodea también la parte baja de la clasificación. Partido clave, en el que las de Alicia Burillo buscarán el punto de inflexión que traiga la calma y aleje las urgencias. Se lo contaremos…

Ficha Técnica

 Brócoli Mecánico Lorca Féminas: Maica; Carolina, Mona, Iris, Anna, Blasa, Ángela (Carla), Laura (Carmen), Aroa, Estefi (Isika) y Cristina Mtnez.

 Joventut de Almassora: Judith; Miriam (Gallardo), Sandra, Mirón, Jessi, Gara, Flaca, Anna, Iris (Albiol), Aida (Bárbara) y Sarita.

Goles: 0-1 min. 48, Sarita ; 1-1 min. 50, Aroa.

Estadio: Mundial 82, La Torrecilla – Lorca. 100 espectadores en mañana soleada y de temperatura suave.