Lorca Féminas sufre un severo correctivo ante un Spa de Alicante que supo aprovechar sus debilidades. (4-0)

 El equipo lorquino encajó una abultada derrota ante un Spa que demostró un dominio casi incontestable, que hasta la fecha sólo permite la compañía en lo más alto de la clasificación del grupo VII de Segunda División femenina a las castellonenses de Joventut de Almassora, gracias al pleno de victorias de ambos equipos tras las cuatro primeras jornadas. Superioridad palpable local pero también fatalidad, porque en la consecución del segundo tanto las lorquinas se encontraron momentáneamente con diez jugadoras sobre el terreno de juego.

Nunca se sintieron cómodas las blanquiazules en un encuentro que de principio podían disputar sin miedo perder por las significativas ausencias. Tanto de jugadoras de perfil zurdo, como Carla o Anna, pese que Alba estuvo brava en una posición poco natural para ella, como tampoco de exceso de recursos atacantes, pues Cristina Martínez está ALINEACION DEL SPAreponiéndose de lesión y Estefi sufría un fuerte catarro. Ninguna de ellas integraría de partida el once dispuesto por Alicia Burillo sobre el terreno de Divina Pastora. Sí lo hizo, por segunda jornada deportiva y pese a su terneza deportiva, la lorquina Ángela Navarro, quien se estrenaba como titular. Estuvo batalladora y orgullosa la buena de Ángela, en la línea del equipo, pero como éste, acabó chocando contra la incuestionable realidad de la supremacía local.

Es el alicantino un conjunto que puede permitirse el lujo de no tener en convocatoria a la murciana Eva Navarro, con la selección española, ni incluso de jugadoras que han militado en la Primera División femenina nacional, sin que se resienta su rendimiento. Por lo observado, y con las reservas de las muchas jornadas que quedan por disputar, se prevé que las amarillas sean las claras favoritas a disputar el playoff de ascenso, como ha sucedido en el grupo VII en tres de las cuatro últimas temporadas, con el sólo paréntesis de hace dos campañas, cuando Lorca Féminas se ganó tal privilegio.

Se adivinaban ansias de revancha de Spa ante el Brócoli Mecánico, contra quienes habían sucumbido en los dos cursos anteriores tanto en casa como fuera. El fútbol es pródigo en oportunidades de venganza deportiva, y este trance no lo desaprovecharían las futbolistas tuteladas por Jesús Cañizares. La incorporación al once de Requena, Fresneda y Ana López (éstas dos últimas, en su segunda etapa), que representaron tres muy principales argumentos del gran equipo que fue Real Murcia Féminas en la primera vuelta de la Liga 16/17, han terminado por apuntalar al cuadro alicantino. Pero por sobre todas iba a destacar una imperial Sonia, olvidadas felizmente sus lesiones, para decantar el dominio del encuentro ya desde el minuto inicial.

Fue precisamente la alicantina Fraile quien puso bien a las claras las intenciones de las locales cuando aún no se habían cumplido los cinco minutos de encuentro, enviando el balón a besar el travesaño, con un perfecto y violento golpeo desde tres cuartos que para sí lo quisieran muchos jugadores de balompié masculino. Hubiera sido muy perjudicial para la moral de las brocolitas un gol tan tempranero, pero una vez aliada la suerte por la mediación en ese disparo del ángel de la guarda de Maica la historia del partido no estaba escrita, y se rearmaron en su mitad del rectángulo de juego para aguantar las acometidas de las avispas alicantinas. Profundo era el juego alicantino por ambos extremos, y las laterales lorquinas de turno, Carol y Alba, tuvieron que andar muy atentas al corte. Delante de ellas, pese al auxilio de Ángela y Laura en las bandas, apenas se podían contener las algaradas de juego alicantinas. Por el centro, y tratando de robar algún balón que poder enviar en condiciones a la punta solitaria que ocupaba Carmen como faro en la distancia, se encontraban Blasa, Fiol y Aroa, pero tan sólo conseguían de momento ir de un lado a otro para achicar agua.

Maica, la guardameta lorquina, no podía bajar la guardia en ningún momento por la presión alta que ejercía Barea sobre Mona e Iris en la salida del balón, y pese a que durante la primera media hora no se tuvo que emplear a fondo, cercano ya el descanso y conforme faltaba el aliento a la jugadoras de campo, iba a tener que hacerlo. Primero, en una bonita jugada de toque de todo el ataque de Spa, que conseguía frustrar luciendo sus condiciones de portera. Y posteriormente, y pese a que de nuevo rozó la pelota, encajaría a cinco minutos de la conclusión del primer tiempo el que iba a ser un primero y, tópico es decirlo, psicológico gol. Fue en un balón que la zaga no alejó del área con contundencia y que acertaba a cazar y cruzar con su zurda la valenciana Requena, llegando desde atrás. Muy completa en su juego, la valenciana no se lo piensa dos veces para disparar, sin miedo a la distancia a portería.

Aún así, quizá por el paréntesis mental que se dieron las locales tras la consecución del tanto, a punto estuvo Aroa de dar la réplica goleadora recibiendo un pase en profundidad y ganando la espalda de la defensa, pero a la catalana faltó mayor mordiente en el disparo que intentó desde el borde del área ante la inédita Andrea, cancerbera alicantina. Demasiado bonito hubiera sido ese gol para empatar como para ser cierto, considerando el dominio ejercido por las locales.

La tregua del descanso llegó, y con ella el paso por los vestuarios, que no fue exactamente tal, pues permanecieron las brocolitas sobre el césped en torno al banquillo de Burillo recibiendo las instrucciones de la manchega, en la mañana nublada y de muy agradable temperatura que presidió el encuentro en Alicante. Se antojaba difícil, pero poder tocar algunas teclas y dar instrucciones parecían abrir alguna ventana a la esperanza. Lo que parecía complicado al final se volvería imposible, sin embargo.

Pues la reanudación fue muy similar al inicio del encuentro, con Sonia enviando de nuevo la pelota al palo de una falta lateral cercana al pico del área que hubo que cometer Alba para frenar a una Ana López que se le escapaba. Mientras estuvieran a un gol de distancia aún sería posible, se dirían para sí las murcianas.

Y en éstas llegó el aliño arbitral. Parece mentira que ningún integrante del trío arbitral, quienes llegan una hora antes, se afanan por examinar cada centímetro de red por si las ratas por la noche hubieran roído el cordel de las mallas y también por escrutar los atuendos y botas de las integrantes de ambos equipos, se apercibiera hasta prácticamente la hora de encuentro de que la gaditana Alba lucía un abalorio. Un pirsín, o como se diga, con seguridad (y se apreciaba) tapado con “esparatrapo” blanco. Al que dieran luz verde en primera instancia (y si no lo vieron, pues muy escasa aptitud como jueces), pero mudaron su opinión en mitad de la segunda mitad, con el balón ya en juego. Así las cosas, tuvo que salir la andaluza a retirarse el adorno, y seguro que no fuera fácil, pues al menos cinco fueron los minutos en que dejó en inferioridad numérica al Brócoli Mecánico.

Demasiada ventaja para las amarillas. Redoblaron su presión y lograron varias situaciones de balón parado en las cercanías del área de las visitantes. Peligro y del gordo, ante la potencia aérea de un equipo que dispone de Claudia o Win. Así, en un córner, con la lateral lorquina buscando en la banda quizá unos alicates tras el antojo arbitral, era otra defensa diestra pero en este caso de Spa, Ana, la que conectaba un cabezazo picado que pasó entre el enjambre de jugadoras y dejó poco margen de reacción a Maica. Era casi la hora de juego y la misión ya sí que parecía prácticamente imposible, con casi un Everest a escalar por delante. Y no se pudo.

Burillo se jugó el todo por el todo, dando entrada a una mermada Estefi, y aunque el equipo se estiró más, por el contrario también se le vieron más las costuras en defensa. Diez minutos más tarde, en una jugada en oleada como las que se pueden contemplar en un encuentro rugby la pelota fue de jugadora en jugadora amarilla, desde la banda derecha hacia la izquierda, y ya en el interior del área la siempre fiable Carmen colocaba por bajo al palo largo el tercero ante una Maica que se estiró todo lo que pudo, pero el golpeo de la también murciana Fresneda iba perfectamente ajustado y la buena de Chispitas no logró darle alcance. Hubo reclamación de fuera de juego por parte lorquina. Si lo fuera, difícil de juzgar desde donde quien esto escribe se encontraba, en diagonal y a ras de césped.

Quedaba por ver si el partido se le haría muy largo o no a las murcianas. Apretaron los dientes y se conjuraron en al menos en conseguir un gol que se les venía negando desde el debut de Liga. Y a fe que casi lo logra Carmen María, en una ocasión muy parecida a la que frustró la guardameta alhameña Mireia en el partido de la jornada anterior. El buen pase en profundidad que le ponía Laura era aprovechado por la Pichona para conectar un gran tiro cruzado a media altura que permitió a la cancerbera Andrea rayar al mismo nivel que el resto de su equipo con su estupenda parada. Asignatura pues, ésta del gol, que queda pendiente en el inicio de temporada para el Brócoli Mecánico.

Había cuentas pendientes, y no aflojó el cuadro alicantino, y el cuarto a punto estuvo de ser en una ocasión doble que primero frustraba Maica y a continuación Iris bajo palos. Y Pepa se cobró la goleado con un tanto olímpico desde, significativamente, la misma esquina en que Helena anotara para Lorca Féminas el importante gol que condujo a la disputa del playoff por las blanquiazules dos años atrás. La rosca de la veterana extremo zurda contó con la inestimable ayuda de la retaguardia visitante, que pareció abrirse cual si fuera el Mar Rojo. Un desajuste defensivo de final de encuentro y con el peso del marcador en contra que constituyó el aliado perfecto a la comba del balón.

Con una postrera ocasión de Ana López detenida con gran acierto por la huertana Maica, y ciertos momentos de tensión en la grada entre la afición lorquina y la de un conjunto amarillo que se queja demasiado para la superioridad que exhibe su equipo sobre el terreno de juego, se llegaría al final del partido. Se confirmaron, por tanto, las expectativas previas al encuentro, lo difícil que resultaría sacar algo positivo del coso de Divina Pastora ante tamaño rival. Y, asimismo, certificaron las alicantinas lo serio de su apuesta esta temporada, esta vez sí, de atacar con garantías el ascenso de categoría que se les viene negando.

Al Brócoli Mecánico no le queda sino hacer de tripas corazón y recuperar efectivos y moral para afrontar el nuevo desplazamiento que le llevará a tierras de Villarreal en la jornada quinta. Esto no para. A ver si es en el lugar en que se lograra la temporada anterior la importantísima victoria que prácticamente confirmaba la permanencia en la categoría donde se reencuentre el equipo de Alicia Burillo con una mejor versión que pueda dar frutos en forma de puntos. Se lo contaremos…

Como cada día y cada semana #JugamosConEllas

Ficha Técnica

Sporting Plaza de Argel Femenino: Andrea; Ana P., Sara (Ángela), Win, Carmen F.,  Zaira (Elisa), Sonia (Laura), Requena, Claudia, Ana L., Paula (Pepa)

Brócoli Mecánico Lorca Féminas: Maica; Carolina, Mona, Iris, Alba (Mª Huertas), Blasa, A.Fiol (A.Morante), Ángela (Estefy), Laura, Aroa y Carmen Maria.

Goles: 1-0 min.40, Requena ; 2-0 min. 58, Ana P. ; 3-0 min. 65, Carmen F. ; 4-0 min. 83, Pepa.

Estadio: Divina Pastora, Alicante, unos 150 espectadores. Mañana nublada.