Empate con épica de Lorca Féminas ante Aldaia que sella la permanencia del Brócoli Mecánico en Segunda División un año más. (2-2)

 El Brócoli Mecánico dejó rubricada su salvación en un intenso encuentro ante la Unión Deportiva Aldaia gracias al postrer gol de cabeza de su capitana Blasa Ruíz. Por dos veces se adelantaron las valencianas, que pasan por ser uno de los mejores equipos de la categoría y que compite por la plaza de playoff de ascenso a Primera, y otras tantas veces igualaron las lorquinas, que necesitaban un único punto para cumplir tal objetivo. De esta manera, las Féminas aseguran su concurso en el grupo VII de Segunda División Nacional para la próxima temporada a falta de dos jornadas para la conclusión de la presente 16/17.

Al mismo tiempo, han quedado dirimidos los equipos que descienden a la categoría autonómica. Pues al bisoño Transportes Alcaine B de Zaragoza y al abandonado por las instituciones Ciutat de Benidorm, ambos descendidos previamente, se unía un Elche CF Femenino que espabiló demasiado tarde. Las ilicitanas, pese a lograr un meritorio triunfo 0-2 en el derbi provincial ante SPA de Alicante, que precisamente competía con Aldaia por el puesto en la eliminatoria de ascenso, tristemente para ellas tuvieron que comprobar como el esfuerzo fue baldío de cara a su clasificación. A los tres estimados conjuntos deseamos y animamos desde tierras lorquinas para que luchen por vernos las caras de nuevo lo antes posible.

Si siempre en la recta final de temporada se acrecientan las incertidumbres y cada partido se dice que se convierte en una final, el de este primer domingo del mes de Abril en el Mundial 82, con previa de homenaje al fotógrafo lorquino Pepe Munuera, era clave con mayúsculas. Quedaban dos jornadas más, decía el calendario, pero el no haber confirmado la permanencia en esta oportunidad, sumado al despertar confirmado de Elche (victoria de las franjiverdes en el partido que simultáneamente se disputó en Alicante) hubieran ocasionado muchas dudas. Máxime cuando la penúltima jornada era la del enfrentamiento directo ante las ilicitanas en Altabix, donde nunca han ganado las Féminas, y teniendo las del Palmeral prácticamente los tres puntos seguros en su último compromiso ante un Benidorm ya desahuciado, mientras que las blanquizules habrían de batirse el cobre en un complicadísimo derbi en casa ante Real Murcia Féminas. ¡P´habernos matao!, que se dice por aquí.

Para mayor suspense, todo comenzó en contra de las brocolitas. Un Aldaia muy echado arriba forzaba un córner a los tres minutos, y el servicio de Naiara lleno de mordiente desde el rincón hacia el área chica no acertaba a despejarlo ninguna jugadora local, circunstancia perfectamente aprovechada por la medio centro aldayense Lorena para remachar a gol desde muy cerca. Una constante de esta temporada: no sólo de demasiados goles encajados, sino que muchos de ellos además en los primeros minutos. Y tocaba sufrir y remar contra corriente, una vez más.

Como en un guión de película de terror, al poco llegaba de llegar la noticia de Elche Femenino adelantándose en el Divina Pastora de Alicante. Por fortuna pronto llegó la igualada de las lorquinas, que al parecer nunca fueron conscientes del resultado del otro partido en que “jugaban”. No se había aún alcanzado el minuto diez, y aún hubo espectadores rezagados que se perdieron la jugada en la que Aroa, ante la imposibilidad de hallar hueco en el centro de la defensa visitante, cedía desde la corona hacia atrás para que Beíta Cano se sacase un disparo sorpresivo y sin casi armar la pierna, por elevación, como el que ya intentara con éxito en un encuentro anterior de casa ante Almassora. Tan ajustado al travesaño de la meta defendida por Cristina iba la bola de la sevillana que dio justo en él, como en el juego de entrenamiento de a ver quién le acierta al larguero, y el rebote consiguiente acertó a caer a pies de Estefi. Pero cuando ya se disponía a empalmar desde el punto de penalti la cartagenera era trabada por detrás, y el árbitro señalaba de nuevo el propio punto de la pena máxima. La encargada de ejecutarla fue la sabadellense Aroa, a la que al parecer no le temblaba la pierna, lo cual más que nada es una metáfora, porque desde cincuenta metros de distancia no es que se aprecie muy bien tanto detalle, precisamente. Ni siquiera con las gafas de lejos.

 

Los mejores resultados de las brocolitas durante la temporada casi siempre llegaron desde el juego de toque y posesión, pero ante una presión tan asfixiante como a la que fueron sometidas por las jugadoras aldaieres poco se podía hacer. Tenían éstas como punta de lanza y primera defensa, de ésas que contagian a todo un equipo además de implacable atacante, a la delantero centro más goleadora de la categoría, la ex-internacional en categorías inferiores Raquel Pinel. La pánzer valenciana, sin duda con nivel de Primera División, fue una constante pesadilla para las centrales lorquinas, Julia y Nancy, que lograban contenerla a duras penas. Todas sus compañeras buscaban y abastecían de balones a la ariete roja, entre las que destacaremos a otra clásica de la categoría, la zurda Naiara, que encaraba a Carolina, perfecta asistente de una gran Aurora en todas contra el Aldaiarematadora, así como el juego entre líneas de Nelly. Aurora tendría mucha tela que cortar con manos y pies durante toda la mañana ante tamaña goleadora como la Pinel. No renegó en absoluto de su tarea la guardameta madrileña del Brócoli Mecánico, completando un partido notable.

Para contrarrestar el ímpetu visitante, las entrenadas por Víctor Dus tuvieron que realizar un esfuerzo ímprobo. Cosa que no era nada fácil ante un rival tan físico, ante el que habían sucumbido claramente por 2-0 en la primera vuelta, y bajo el Sol de justicia que reinaba en el coliseo de La Torrecilla. Con la bola en los pies nunca dejaron de intentar tocarla, rifándola ya cuando no había más remedio. Y cuando no estaban en su posesión, trataron de sacudirse el dominio rojo y pagar con la misma moneda a las valencianas, buscando la presión en campo contrario. Eran muy conscientes las blanquiazules de que no bastaría con echarse atrás, habida cuenta de todo el tiempo de juego que restaba para aguantar un marcador de empate, suficiente pero demasiado al límite del precipicio, por las noticias que llegaban de Alicante.

La guerra de desgaste que supuso esta primera mitad acabaría con una gran ocasión de la propia Raquel. Fue tras una gran jugada personal por la derecha a cargo de la capitana roja Sandra, quien suministraba un balón en profundidad para la pierna derecha de su compañera, que remataba de primeras y con gran potencia al larguero de Aurora. Gran susto en la grada, a ciencia cierta, que quedaba aliviado por un más que dudoso fuera de juego. Aunque, claro está, golpear el travesaño no es gol, ni siquiera medio. Ha de besar las mallas el balón. Por dentro de éstas, para mayores señas.

El empuje visitante observado durante la primera mitad, con casi todo el equipo presionando en campo rival, dejaba obviamente vastos espacios en la retaguardia visitante. Así lo vería Víctor Dus en la caseta, y afrontó la segunda parte sacrificando el toque de la canaria Lucía por la velocidad y el vértigo de la navarra Belén Pérez. Las Féminas, al menos en este encuentro, tendrían que buscar el espacio, pues en el cuerpo a cuerpo parecían en inferioridad.

El intento de asedio visitante del área de Aurora no decaería, pero al menos las locales tenían un antídoto para administrarles a las rojas en su talón de Aquiles defensivo. Necesitarían las brocolitas de toda la templanza que les fuera posible hacer acopio, y al parecer nadie les advirtió durante el descanso del resultado de dos goles de ventaja de Elche en el campo de SPA. En este mundo tan complicado del balompié nunca se sabrá si es mejor informar o no. Las valencianas parecía que sí que lo conocían, y redoblaron sus esfuerzos al inicio de los segundos tres cuartos de hora, pues aquel marcador les posibilitaba adelantar a las alicantinas en la clasificación caso de vencer en Lorca.

Aurora peleando el balón contra AldaiaJuego el visitante de abrir por banda y centro, Aurora tuvo que usar los puños más que Mazinger Z para despejar la ingente cantidad de balones que surcaban el cielo de su área. Me disculpen las audiencias jóvenes el vetusto chiste. Pero nada pudo hacer la arquera lorquina en el segundo gol visitante, pasada la hora de juego. Obra de Pinel, que previamente había enviado alto un remate en el primer palo, la jugada arrancaría con un robo sobre la salida de balón local que intentaba Nancy, y que Nelly recibió para enviar una pelota en diagonal al corazón del área. Allí Raquel controló fantásticamente a la carrera con el pecho para a continuación empalmar a gol sin dejar caer el esférico. Una diana de auténtica depredadora del área que hacía justicia al mayor empuje visitante y que ponía al Brócoli Mecánico al borde mismo del abismo.

Se tambaleó por unos minutos el conjunto lorquino sobre el tapete del Mundial 82 con las aproximaciones de peligro rojas. Hasta que por fin entró en juego Belén, que mediada la segunda parte recibía un perfecto envío de Alicia para que hacer valer su punta de velocidad ante la línea de zagueras valencianas. Encaraba entonces el mano a mano con la guardameta Cristina, quien para desesperación de la navarra (y de la hinchada local) conseguía cubrir la suficiente puerta en su rápida salida como para que el disparo de la atacante se estrellase en su cuerpo. Quién sabía entonces si las lorquinas gozarían de otra ocasión tan clara en lo que restaba de encuentro… La hubo, y sería gol, pero antes Cristina sacaba una buena mano al disparo de zurda de Alicia desde fuera del área que rebotaba en una defensa y se envenenaba en la dirección del palo derecho de Cristina, quien conseguía estirarse para desviar a córner con su guante.

Al grito de ¡sí, se puede! del graderío respondieron las de Dus poniendo toda la carne en el asador y adelantando líneas. Habría puerta grande o enfermería. En el 75 de nuevo Belén conquistaba la retaguardia de la línea defensiva para controlar el pase de Carla antes de enviar la pelota a las nubes en el disparo con su zurda. Había decretado el colegiado fuera de juego previo, al menos tan dudoso como el de Pinel en la primera mitad. Estaba claro que no era el día del árbitro auxiliar del medio campo más alejado de la grada.

Y por fin, a poco más de diez minutos de alcanzarse los noventa reglamentarios, llegaba el gol que significaría el empate en el encuentro y la permanencia en la categoría para el Brócoli Mecánico. Por su trascendencia, pasará a la aún corta historia de Lorca Féminas. El origen de la jugada fue una falta sufrida por las costillas de las sevillana Cano junto al banquillo visitante. El envío largo de Carla Cotado derivó en un balón a la banda contraria que peleó y ganó la holandesa Nancy Loth, redimiéndose de su fallo en el anterior tanto encajado, y que en esa segunda jugada ponía una perfecta bola de rosca con su zurda hacia la misma frontal del área chica. Más de medio gol llevaba ese cuero, pero faltaba rematarlo. Y allí tendría que llegar alguna jugadora con fe ciega en que la bola iría hacia ese destino, alguien que nunca diese un balón por perdido,… Pongamos, por ejemplo, como así fue, que entrara al remate la capitana Blasa Ruíz con la casta que la caracteriza… Y no ha sido el relato de un sueño, pues exactamente así aconteció, y cuando el cabezazo de la de La Torrecilla alcanzó las mallas aldayenses se desbordó la alegría en el Mundial 82. Un gol que valía una temporada más en la élite. Blasa, la Dama de la Destrucción, se transformó por unos instantes en la de la Salvación.


Aún restaba suficiente tiempo y a pesar de que las fuerzas escaseaban, la eléctrica Belén por las locales y la porfía de la inagotable Pinel por las rojas aún pudieron mover el tanteador. No fue así. Sí, y muy grande, el suspiro de alivio del público local que sucedió al silbato final del colegiado. Se había sufrido lo indecible, pero el desenlace feliz compensó con creces la angustia padecida.

Aún quedan dos encuentros de Liga, visitando a Elche y de recibimiento a Murcia Féminas, y aún antes, en la víspera de Domingo de Ramos, un amistoso ante un “primera” finlandés en el Pinatar Arena de San Pedro. Pero, competitivamente hablando, se puede afirmar sin exageración que la temporada ha concluído para el Brócoli Mecánico. Tiempo habrá de hacer valoraciones, pero ante todo quisiera hacer llegar desde estas líneas mi gratitud y enhorabuena para todas las jugadoras que han defendido el escudo de Lorca Féminas, así como al cuerpo técnico y directiva del club blanquiazul.

La campaña fue turbulenta, pero en esta difícil tesitura ha sido cuando las lorquinas han sacado toda la raza que llevan dentro.

#LasChicasTambienJuegan #JugamosConEllas

FICHA TÉCNICA

Brócoli Mecánico Lorca Féminas: Aurora; Carolina, Julia, Nancy, Carla, Blasa (Isika), Bea, Alicia, Lucía (Belén), Aroa y Estefi (Cris).

UD Aldaia Femenino: Cristina; Sandra, Laura, Vic, María Fdez, Lorena, Estela, Mary, Nelly, Naiara y Raquel.

Goles: 0-1 min. 3, Lorena // 1-1 min.10, Aroa (p) // 1-2 min. 63, Raquel // 2-2 min.78, Blasa.

Estadio: Mundial 82 de La Torrecilla (Lorca). 200 espectadores en la soleada mañana del primer domingo de Abril.