Lorca Féminas golea y obtiene su primera victoria en casa ante un Murcia Féminas menor. (5-0)

Pichona vuelve a encontrarse con el GolEl Brócoli Mecánico se sacó de un plumazo la mala estadística que le perseguía en casa, donde tan sólo había conseguido dos empates, y en un partido bastante plácido lograba todo el botín de puntos en juego frente al equipo de la capital, merced a cinco tantos repartidos en otras tantas goleadoras blanquiazules. A saber: Estefi, Carla, Iris, Mari Huertas y Carmen María lograron mojar, éstas tres últimas en la segunda mitad, con el tanto de la Pichona ya en tiempo de descuento, tras transformación de penalti.

Se cumplen diez jornadas de competición en el Grupo VII de Segunda Femenina, a tres de la conclusión de la primera vuelta, y la cosecha de esta victoria mete a las lorquinas en el paquete de equipos que ven desde lejor al líder SPA pero que ponen tierra de por medio sobre la zona de quema del descenso, donde Murcia Féminas sólo tiene tras de sí a Minerva, farolillo rojo con cero puntos, y por delante a las castellano-manchegas de La Solana, que con siete puntos quedan ya a cinco de Marítim, último equipo que elude el descenso por el momento.

Son estos cuatro últimos clasificados los mismos que ascendieron por méritos deportivos desde sus correspondientes categorías autonómicas al inicio de la temporada, y por lo que parece el salto de división se les está atragantando bastante. Recordemos que no fueron tres ascensos porque Real Murcia Femenino desapareció tras la deplorable actuación de sus directivos. Así pues, quien enarbola esta temporada los colores granas del centro de la capital autonómica es este Murcia Féminas campeón de la autonómica pasada.

Formado por jóvenes futbolistas, en franca competencia con equipos de otros barrios y pedanías murcianas (Ranero, SMX de Santiago el Mayor, Puente Tocinos, Los Garres…), el cuadro murciano se presentó con pocos argumentos deportivos sobre el tapete de Mundial 82. Sí mucha ilusión, pero por presencia física, organización y experiencia en la categoría, el encuentro parecía sentenciado incluso antes de jugarse. No en vano la tabla clasificatoria marcaba que recibía una media de cuatro goles en contra y apenas medio tanto a favor. Y aunque las brocolitas aún siguen buscando su mejor versión, dos victorias consecutivas a domicilio venían de darle una inyección moral muy a tiempo, y se encargarían de hacerla valer.

Especialmente importante fue el triunfo que conseguían las lorquinas en la jornada anterior, ante Levante B en su ciudad deportiva de Buñol, con tantos de Carla y Cristina Martínez, en el que venía a ser su ansiado estreno como goleadora, ante sus ex compañeras. Precisamente iba a contar Alicia con la delantera valenciana como referencia en punta para el derbi ante Murcia Féminas. Pero no pudo lucir demasiado Cristina, pues a los cinco minutos sufría un golpe en una ocasión en el área al alimón con la cartagenera Laura que obligaba a Burillo a reemplazarla con Estefi. Esperemos que no tenga consecuencias serias la contusión o torcedura de la brava jugadora, y pronto estemos disfrutando de nuevo de la “velociraptora de Canals”.

Las ocasiones de gol locales llegaron desde bien comenzado el partido, con un mano a mano en el minuto inicial que Cotado enviaba al lateral de la red con su zurda. Sería una constante durante todo el partido: cerco a la portería de Nuria y juego en la mitad del campo grana. Los argumentos ofensivos de las visitantes apenas sí pasaron por la presión ejercida sobre las zagueras blanquiazules, una semana más ausente la gaditana Mona. Quizá en la jugada más clara, tras un robo por un mal apoyo sobre el césped que dio Luzme, conseguía Laura disparar desde demasiado lejos, y Maica, casi inédita durante el encuentro, atrapaba con escaso apuro. La lucha de la mencionada jugadora, unida a la experiencia en Segunda de Mazón, el tesón de la capitana Marta o la velocidad de Zipi cuando ingresó en la segunda mitad, además de las gotas de calidad y desparpajo que dejaría la jovenzuela Alba, constituyeron los méritos de un equipo demasiado tierno para la Segunda División, especialmente en defensa. Seguramente, irán las jóvenes granas ganando tablas con el transcurrir de las jornadas.

Las facilidades defensivas visitantes unidas a la concentración de las blanquiazules decantarían el encuentro. El balón parado fue el detonante. Primero, con una doble ocasión, propiciada por el saque de esquina con rosca de Carla Cotado que desviaba Nuria con dificultad, evitando el gol olímpico, pero que Aroa, atenta, remataba al travesaño. Y a continuación, y esta vez sí con premio, merced al tanto que cerca de la media hora estrenaba el tanteador, logrado por “Big” Estefi con la caña a la salida de otro saque de esquina, imponiendo su ley de juego de espaldas a meta en el barullo de cuerpos y piernas.

Abrir el marcador siempre propicia que luego todo sea más fácil, y Carla aprovechaba el error de bulto de una central grana, que vaciló ante el amago de la de Mollet, para casi a placer batir a una Nuria prácticamente vendida en su media salida, con el golpeo de balón de su bendita pierna izquierda. Tres tantos en los últimos cuatro encuentros. Y que siga la racha. Atrás queda la lesión de la zurda, delante lo que su ambición y calidad le dicten.

A pesar de lo abultado del resultado final, aún lo podía haber sido más de no interceder postes y travesaño por la guardameta visitante. Tras la primera madera apuntada, de Aroa, iba a producirse a cinco minutos del descanso una de esas jugadas que uno no se explica cómo no acaban en gol. Primero, con el envío al travesaño desde fuera del área, tras control y giro, a la cuenta de Estefi. Y luego con el doble remate a ese esférico repelido por parte de Blasa, primero de cabeza nuevamente al travesaño, y después con una parte indeterminada de su cuerpo al palo. Al fin, parecía, la afición del Brócoli Mecánico aparcaba el sufrimiento de jornadas precedentes, y se permitía lanzar al aire sus uys y llevarse las manos a la testa tras cada conato de gol. Eran lamentos por las ocasiones malogradas, sí, pero placenteros, valga la aparente contradicción.

Al filo ya del descanso, sin golpeo en los palos, pero de nuevo en otro pim-pam-pum que pudo acabar en el tercero, al buen disparo lejano de Fiol seguía el rechace de Nuria, recogido por Luzme para que su servicio tuviera consecutivamente a tres brocolitas en boca de gol. Bien fuera por centímetros o por ese atropello que a veces da cuando la jugadora vislumbra tan tan claro el gol que acaba por marrarlo, el caso es que la sucesión de fallos permitía llegar medio vivo el encuentro al período de descanso, cuando perfectamente podía haber sido finiquitado en los primeros cuarenta y cinco minutos, contando las numerosas ocasiones de gol.

En la segunda mitad quiso imprimir el entrenador visitante una tónica diferente al encuentro, e inyectaba renovada energía en ataque dando entrada a Zipi y Mari Ángeles. De conseguir el 2-1, se pudiera pensar, las espadas estarían en todo lo alto, por el refuerzo moral del equipo que recorta distancias y los posibles nervios del que es encimado. Lo más cerca que estuvo de lograr gol el cuadro grana fue en un centro de falta ejecutado desde las proximidades del banquillo visitante en el que Maica hizo algo de vista con el bote del balón, circunstancia de la que casi se aprovecha Marta para rematar. Más tarde habría un remate escorado y en carrera de Zipi, y poco más.

Mientras, Lorca Féminas continuaba teniendo ocasiones claras de gol, como en la bolea de larga distancia de Blasa, que daba un bote altísimo que con gran apuro y a la remanguillé, poco ortodoxamente pero al fin y al cabo con provecho para sus intereses, sacaba Nuria desde prácticamente dentro de la línea de gol.

En esto, entraba Carmen María por las lorquinas para reeditar su conexión casi telepática con Estefi y dar sentencia por fin al partido. Mas una cierta relajación general, vista también la escasa mordiente rival, y el cierto atropello de querer hacerlo todo por el centro cuando las bandas estaban más solitarias que los callejones del Bronx neoyorquino, impedían su propósito a las blanquiazules.

Estefi casi lo conseguía en una nueva ocasión múltiple, en la que era primero la atacante cartagenera la que se revolvía y penetraba en el área por la derecha para picar cruzado ante la cancerbera grana, pero las defensas a la carrera sacaban éste y el posterior remate de Aroa, prácticamente desde debajo de palos. Parecía que el destino no quisiera dar paz y tranquilidad por primera vez a las discípulas de Burillo. ¿Habría lugar aún para la incertidumbre?

Y en estas llegó Iris para contestar que no,  transformando en gol la ocasión-jugada más difícil. En un centro-chut, prácticamente desde el banquillo local, la ilicitana conseguía localizar en el interior de la red del palo opuesto una perfecta y endemoniadamente maravillosa parábola. No es la primera vez que consigue uno de estos remates casi imposibles, pues ya hiciera en el pasado diabluras contra Lorca Féminas la aguerrida central. Pero esta vez su tanto significaba por fin los tres puntos, y era a favor de las blanquiazules. Por una vez  no se llevó los golpes, sino la gloria del gol del partido, Iris la Brava.

Los veinte minutos restantes, ya con amago de brazos caídos de las visitantes por la diferencia en el marcador, tuvieron poca historia. Al poco era sustituida y ovacionada Iris, la protagonista, entrando por ella y debutando en la categoría Silvia. La pulpileña obtenía el premio largamente buscado por su abnegado trabajo y esfuerzo. Vaya desde aquí mi felicitación a la buena de Silvia. También sirvieron estos últimos compases para comprobar que quien tuvo retuvo, como Mari Huertas, que tras un rechace a la salida de un córner hacía el cuarto. Bien por la rabalera, siempre sumando.

Y asimismo habría también tiempo para una vez más asistir a un poco de surrealismo arbitral, cuando ya en el descuento lo que parecía fuera de juego, y por tanto invalidación de la jugada, acababa por convertir el colegiado en una mano grana dentro de la propia área. La pena máxima era transformada e dos ocasiones por la Pichona, pues en la primera de ellas un balón había invadido el terreno de juego proveniente del flamante recién estrenado campo aledaño del Mundial 82. Hasta tres o cuatro ocasiones nos aventuramos a apuntar que Carmen hubiera vuelto a convertir en gol el penalti, haciendo valer su excelente golpeo de balón.

Con las dos últimas y terapéuticas victorias a buen seguro afrontarán las Féminas un final de primera vuelta con serenidad y confianza. Va llegando el premio al esfuerzo, que no ha de menguar, desde luego, pues camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. El próximo choque será el próximo sábado en la ciudad deportiva del Valencia CF, en Paterna, ante el filial Valencia B. Por no haber liga en Primera División con toda probabilidad “bajarán” jugadoras de contrastada calidad y con doble ficha desde el primer equipo. Así que la asignatura de las brocolitas apunta a difícil. Sin nada que perder, en principio, les hacemos llegar nuestro deseo de que salten al terreno de juego con ánimo y sin miedo. Se lo contaremos… 

#JugamosConEllas.

Ficha Técnica

Galería de Fotos 

Brócoli Mecánico Lorca Féminas: Maica; Alba, Iris (Silvia), Luzme, Anna, Blasa (Carmen María), Fiol, Laura, Aroa, Carla (Mari Huertas) y Cristina Martínez (Estefi).

Murcia Féminas: Nuria; Amor, Paula, Vicki, Ikea (María), Carla, Arancha (Mari Ángeles), Marta, Alba, Mazón (Amelia) y Laura (Zipi).

Goles: 1-0 min. 29, Estefi ; 2-0 min. 34, Carla ; 3-0 min. 70, Iris ; 4-0 min. 83, Mari Huertas ; 5-0 min. 93, Carmen María, de penalti.

Estadio: Mundial 82. Mañana de domingo, con óptimas condiciones para la práctica deportiva. Unos 200 espectadores.