Las Féminas bajan a tierra en Arguineguín y concluye su andadura. (3-0)

Se desmoronaron las ilusiones de las blanquizules sobre el desgastado terreno del estadio municipal de la localidad canaria, en un encuentro dominado casi por completo por el cuadro local, en el que la estelar actuación de la punta Zaira, autora de los tres tantos canariones, llevó a su equipo a clasificarse para la última ronda de ascenso, ante Betis Féminas.

Crónica desde la distancia y los testimonios de las protagonistas.

Once ante el CD FemarguinAntes del silbato inicial, sorprendía por las lorquinas la presencia de nuevo en el once inicial, en el lateral derecho, de la juvenil de primer año Carolina. Si bien en la ida cumplió la promesa canterana, no parecía en principio lo más sensato tentar la suerte, con su inexperiencia en circunstancias aún más adversas, de visitantes y con árbitro canario comprensivo. Más de sentido común parecía la inclusión de alguna jugadora más experta en estas circunstancias, tales como Tamara, Esther o Cris Hernández, más la posibilidad de sustituciones mediado el encuentro, entre ellas. Incluso, ante la lógica expectativa de un conjunto local que rascara y empujara a las murcianas hacia su puerta, el plan de SPA, en el que Andrea Totana ocupase el lateral y Helena fuera su compañera de banda, parecía muy de considerar. Máxime cuando al analizar el vídeo el técnico canario observara el filón del lateral derecho, así tanto más convendría alinear a futbolistas de más oficio, que aguantaran la posición. Pero el técnico decidió. Y se equivocó, desgraciadamente. Errare humanum est.

Ya había avanzado el técnico canario Miki en las fechas previas que quien metiera el primer gol tendría mucho ganado. Y si bien en los diez primeros minutos no hubo tiro alguno a puerta, pues las canarias lo último que querían era encajar un tanto que les pusiera la empresa muy cuesta arriba, tuvieron la fortuna de lograrlo a favor de forma temprana. E injusta.

Porque la falta lejana, frontal y sin aparente peligro ejecutada por la central Zule obtuvo fácil respuesta defensiva, llegando el balón de nuevo a la verdinegra, quien de nuevo lanzaba un globo que la zaguera Pica perseguió con fe, eludiendo el fuera de juego. Al balón dividido tras el bote llegaba antes, de cara, la guardameta murciana Maica, quien era desequilibrada en su acción defensiva de puños por el choque de la jugadora de camiseta pistacho. Lance que el colegiado de la tierra no interpretó como falta. Una maldad: seguramente no iría a clase el día de la lección de obstrucciones, pues esta era y clara, y permitía el tanto que abría la lata, a cargo de la vivísima Zaira, la jugadora de la eliminatoria. Una lacra esta del fútbol femenino la de que el colegiado sea del colegio del mismo territorio que el de la federación del equipo local. En fin, esperemos que no a muy largo plazo haya una solución.

Todo en contra para las lorquinas, y sólo se llevaba un cuarto de hora de juego. Y sí, Femarguín no hubiera necesitado de ayuda arbitral alguna, pues sobre el terreno de juego se estaba produciendo un gran baño local, por intensidad local en la presión, ahogando la salida de las blanquiazules, y recuperando el cuero en zonas de peligro. Les vino desilusionantemente grande el encuentro a unas Féminas que en Lorca ofrecieron una imagen completamente diferente.

Aún así, la eliminatoria podría haber permanecido más tiempo viva de haber encontrado puerta el lejano zapatazo de Andrea Totana, que desde tres cuartos hacía tiritar el travesaño de Aco. Por unos minutos, las blanquiazules lograron sacudirse la presión local y los lorquinistas vieron un rayo de esperanza. Mientras, el árbitro, quien siempre tendrá una abuela que le diga lo guapo que es, tranquilizaba un poco la conciencia expulsando al preparador físico local. Visto lo cual, ya pudiera haber expulsado a nuestra simpatiquísima delegada para la ocasión, Mayte, que así podría haber ido a animar a la grada. Antes eso que dejar sin señalar una clara falta que incidía claramente en el resultado.

Pero duró poco el espejismo de la reacción, y pese a que Jessi e Isa Sánchez luchaban con Blasa por intentar ganar el centro, por momentos parecía que las locales jugaban con el doble de efectivos, pues siempre se encontraban rodeadas de camisetas verdes, hostigándolas. Y no, hostigar no es una palabrota, pero sí que lo es lo que realmente hacían las canarias, y se escribe casi igual. Las atacantes, Carmen y Soto, apenas podían darse la vuelta después de controlar, lo que dice mucho del brío de las locales,

Carolina, claramente superada en el cuerpo a cuerpo, en cambio sí que conseguía con su velocidad llegar al cruce como última jugadora, hurtándole varias ocasiones a Astrid y echándole una mano a las centrales blanquiazules, que no tuvieron su día, en consonancia con el bajo tono del equipo, y siempre se veían obligadas a arriesgar demasiado atrás. Como Erika, que ante Astrid lograba despejar, ya regateada Maica por la ariete canariona.

Con la derrota por la mínima llegaba el descanso, tras el cual, y quizá con la inclusión de Helena como revulsivo desde el mismo inicio, podrían haber presentado más batalla las pupilas de Ginés Quiñonero. Pero nada. No recetó medicina alguna el preparador blanquiazul (quizá ni la había) para los males que aquejaban al equipo, con lo que los negros nubarrones acabaron por cernirse por completo sobre el futuro de las Féminas en el playoff. Como dictaría la lógica, sin novedad en el frente, comandante: no cejaron en su fructífera lucha sin cuartel las insulares, y no cesó el bloqueo físico y mental visitante, bajo el pegajoso calor canario. Chara, Chami y Carla se hartaron de robar balones, haciendo que las visitantes bajasen los brazos, presas de la impotencia. Ni siquiera la salida de Helena por Carmen mediada la segunda parte variaría la tónica.

En este escenario, Zaira, jugadora que debería de estar por derecho en Primera División, terminó de hacer un roto al partido. Primero, en una jugada de potencia hacia el lado fuerte de su pierna diestra que acababa en un preciso y precioso disparo cruzado. La jugada había comenzado con la asistencia de su compinche Astrid, la otra destacada de la eliminatoria, sin duda. Faltaban 20 minutos, pero Zaira, arrolladora, aún conseguiría su tercer tanto tras entrar con gran fe al remate, y no sin fortuna, sorprender por alto a Maica. Pudo caer alguno más en el tanteador, pero las lorquinas tiraron de orgullo y sufrimiento para poner tapones donde parecía que no se podría, en un barco que lamentablemente hizo bastante agua en el día más decisivo.

Enhorabuena, pues, a Femarguín, justísimo ganador de la eliminatoria. Equipo de oficio y con escasos puntos débiles, en él se adivina el trabajo de años y la continuidad de unas jugadoras que sin duda plantarán dura batalla por el ascenso a Primera ante Betis. Mucha suerte, canarionas.

Por las lorquinas, el brusco aterrizaje desde las alturas acabó con la el ilusionante vuelo por la élite del balompié con los ojos humedecidos de jugadoras y afición. Ojalá haya servido y sirva para cambiar mentalidades y objetivos, y que constituya un antes y un después que anime al Club a seguir trabajando con idéntica ambición, e intentar que lo logrado no haya sido un accidente ni un sueño (aunque en verdad así ha sido), y que las Féminas hayan elevado su nivel para mantenerlo, tanto futbolística como socialmente.

Féminas, muchas gracias de corazón, como diría la buena de Cristina Hernández.

#LasChicasTambienJuegan

FICHA TECNICA

 

CD Femarguín: Aco (Zenaida); Pica, Zule, Chami, Iris (Eli), Carla, Chara (Cora), Cassi, Cynthia, Zaira y Astrid (Magüi).

Lorca Deportiva Féminas: Maica; Carolina, Erika, Judith, Andrea Cortés (Isika), Blasa, Isa Sánchez, Jessi, Andrea Totana, Carmen (Helena) y María Soto.

Goles: min.12 Zaira, aprovechando un rechace y la indecisión arbitral ; min.73 Zaira, tras servicio de Astrid, cruzando con su pierna derecha ; min.84 Zaira, rematando un centro acrobáticamente.

Estadio: Municipal de Arguineguín. Soleado y caluroso, disputado a las 12:00 locales.