Partido vistoso y derrota intrascendental en la despedida de la temporada en el Mundial82

Con un Sol de auténtica justicia se disputó este pasado domingo 22 de Abril la penúltima jornada de la temporada liguera de Segunda División Nacional del Lorca Deportiva Féminas, frente a Cartagena Féminas. Los cañones de agua tuvieron que hacer horas extra para intentar sofocar el calor que despedía el césped artificial.

Para las lorquinas serviría el encuentro como despedida ante su afición, tras lograr la permanencia matemática brillantemente frente a las líderes en la jornada anterior (crónica). Asimismo, quisieron las integrantes del conjunto lorquino decir adiós (mejor, hasta luego) a dos jugadoras que van a faltar el año que viene, Ana Ros y Ángela Natale, con camisetas y mensajes de afecto durante el saludo inicial del equipo. Sin duda que donde marchen por motivo de estudios hará menos calor. Suerte a ambas.

Homenaje a Ana y Angela en partido del cartagena

Para el Cartagena Féminas no era un partido intrascendente, pues aún albergaban las portuarias esperanzas aritméticas de salvación, que pasaban por vencer a las blanquiazules. A la postre, las malas noticias para las cartageneras llegaron por la tarde desde Alhama, y se consumó su descenso.

Pero a la hora del comienzo del encuentro las espadas estaban en todo lo alto y las albinegras salieron a dar la cara, quizá con demasiado ímpetu, que les llevó a desguarecer su defensa. Pues el primer gol, el local, llegaría al poco, aprovechando una zaga rival muy adelantada.

Fue en primera instancia la incombutible Jessica quien ganó la espalda a la defensa, pero la obstruyó antirreglamentariamente la portera visitante, Mireia. La falta desde la corona del área la ejecutó (nunca mejor dicho) por bajo y con su habitual potencia María Soto, hacia el lado de la portería que guardaba la joven cancerbera. Ésta, aunque tocó el balón, no pudo impedir que se colase, tal era la fuerza con que iba. Suma y sigue la Soto. Lástima que no haya estadísticas, quizá la aguileña puede haber sido la pichichi del grupo VII en esta temporada.

No se rindió el Cartagena en todo el partido, a pesar del temprano gol encajado. Habría de costarle el esfuerzo varias lesiones a sus jugadoras, sin duda también motivadas por la larga temporada y la acumulación de desgaste físico. Al cuarto de hora Estefy, la mejor jugadora del encuentro, estrelló el balón en el larguero tras botar una falta desde la línea de tres cuartos.

El partido pronto se partió, habida cuenta de la necesidad visitante, la relajación y ganas de agradar en la despedida de las locales, y además, y sobre todo, por el imperioso calor reinante. Con unas delanteras que claramente se impusieron a las defensas, las dos guardametas, Laura y Mireia, se erigieron en protagonistas, bajo palos o teniendo que salir de sus propias áreas grandes a cortar balones cual si fuesen el último defensa de cierre.

Cerca de la media hora de juego, Blasa, ayer central por la sanción de las dos habituales, erró en la salida del balón en una zona muy crítica. El balón recuperado por las albinegras se convirtió en un tuya-mía de Estefy y Fany que ésta última cruzó por bajo ante Laura, para poner las tablas en el encuentro. Justo empate, por lo visto hasta el momento.

La animosa afición cartagenera venida a Lorca vió un rayo de Sol. Había muchos, ciertamente. Y más cuando la levantó de sus asientos un jugadón de Erika, desde su demarcación de central y en un eslalom que la llevó hasta el área rival, regateando a cuanta jugadora blanquiazul se le interpuso. Su único defecto es que le sobra casi siempre un regate a la habilidosa jugadora albinegra.

Por el Lorca, la cazagoles Carmen María a punto estuvo de aprovechar una cesión defectuosa de la lateral diestra hacia Mireia. Jugada en la que se lesionaría la propia Andrea. Desgraciadamente lesiones es de lo poco que “ganan” las esforzadas del fútbol femenino, aunque, eso sí, practicando el deporte que adoran.

Al filo del descanso estuvieron las lorquinas a un pelo de adelantarse de nuevo, en una jugada de las sospechosas habituales, Carmen y María Soto, tras varia paredes que dejaron en un mano a mano de la raaleña frente a la guardameta. Buscó entonces Carmen el golpeo colocado y ajustado al palo izquierdo, pero fue intuido por Mireia, quien realizó una parada fantástica y muy plástica con su guante izquierdo, cuando casi se gritaba el gol en la grada. Llegó al poco el descanso, y con él la ocasión para la muy necesaria rehidratación

Las lorquinas intepretaron en la segunda mitad el tema que mejor saben tocar, el contraataque. Tras uno de ellos que acabó en córner, el remate de cabeza de María se estrellaba en el larguero. Los palos (y las chicas) también juegan. Aún habría de dar María otro larguerazo en el minuto 75, de resultas de su lejano disparo. Para más emoción, casi fue gol fantasma, pues el bote tras el rechace en el travesaño picó a escasos centímetros de la línea de gol, pero por fuera, claro, lástima.

Bien les hubiera gustado gritar el gol lorquino a las jugadoras del Alhama CF que fueron a presenciar el encuentro horas antes de jugar su “final” contra el Elche femenino.

Como buen derby, el partido estaba partido, valga la redundancia. Y en estas condiciones, y con las fuerzas ya escaseando, fue cuando la cartagenera Estefy se echó a a su equipo a la espalda. Un derroche y generosidad dignos de elogio. Recibía de espaldas a portería, controlando y habilitando a la compañera que intentaba entrar por velocidad tras la línea de zagueras lorquina, generando mucho peligro. Incluso, cuando podía disparar, prefería asistir a una compañera. Un lujo de jugadora.

Tras diferentes intentos, y viendo que las lorquinas no se conseguían avanzar de nuevo, echaron el resto las portuarias y fue a diez minutos del final Eva, cómo no, a pase de Estefy, quien empujó a gol.

Laura Portera del Lorca Deportiva FéminasY aunque las lorquinas se echaron hacia arriba para intentar la igualada, fueron más bien las cartageneras quienes pudieron aprovechar los grandes espacios que quedaban tras la zaga local. Pero entonces fueron las felices intervenciones de la la guardameta Laura las que prolongaron la emoción hasta el mismo pitido final. De un árbitro que, de justicia es decirlo, estuvo bastante bien.

Junto a Estefy y María Soto, la protagonista del encuentro fue la guardameta Mireia, que repelió con ayuda de unos palos amigos todo intento de gol blanquiazul. Al lado de sus encantadores abuelos tuvo la fortuna este cronista de asistir al encuentro. Era emocionante observar el orgullo del abuelo cuando veía a su nieta parar una y otra vez: “A mí  no me gusta el fútbol mucho, pero por ver a la nieta…Y con este solecito tan bueno que tenéis por Lorca…”.

En definitiva, un bonito partido el presenciado para despedir al equipo hasta la próxima temporada, con un resultado que poco importó.

Con Sol implacable, u otras veces con frío de nevera, las chicas también juegan…