La lógica deportiva se impuso y las Féminas cayeron derrotadas ante Aldaia.

Con unas condiciones inmejorables para la práctica del fútbol en el campo del Mundial se ha desarrollado este primer domingo primaveral el encuentro entre las Féminas del Lorca Deportiva y las valencianas del Aldaia, en la jornada 22 (sobre 26) del grupo VII de Segunda Nacional Femenina. Las últimas lluvias habían dejado un ambiente limpio y libre de partículas, y de añadidura había una idónea y fresquita temperatura, con un Sol que conseguía asomarse entre unos cúmulonimbos que en principio prometían lluvia, pero que al final sólo formaron parte del decorado y como inconscientes modelos para jugar al juego de ¿a qué se parece esa nube?

Lorca deportiva Feminas - UD AldaiaSobre el campo, dos equipos que prácticamente ya lo tienen todo hecho en la temporada: un Aldaia apurando sus oportunidades de alcanzar el liderato, y un Lorca en pos de lograr matemáticamente la permanencia. Así que ambiente relajado en terreno de juego y grada, donde este cronista tuvo la ocasión de compartir impresiones con la valenciana Isa, que disputó el partido de ida, pero que en esta ocasión no pudo jugar (ni podrá en toda la temporada) con su equipo por molestias en su tobillo. A recuperarse, amiga. Bonito ejemplo de cómo se vive un deporte y el compañerismo hasta el punto de pegarse el madrugón y la paliza del viaje incluso con el incordio de las muletas. ¡Y decían que iba a llover!, además.

Volvió a repetirse el guión de la primera vuelta, con equipo valenciano asumiendo el control de la pelota, frente a unas lorquinas que ayer de nuevo tenían la importante baja de María Soto, y a la capitana y baluarte del centro del campo Blasa Ruíz tocada. Aún así, el primer cuarto de hora, con las fuerzas física intactas, el encuentro fue igualado, pudiendo la calidad de Carmen y la velocidad de Jessi haber dado un mayor fruto con algo de suerte. Pero se encontraban ante un equipo muy serio y bien plantado, con gran solidaridad en las ayudas defensivas, y los intentos blanquiazules morían al borde del área grande. No en vano es el valenciano el equipo menos goleado de la categoría.

No tenía prisa en ataque el conjunto que vestía de rojo, y maduraba las jugadas hasta que encontraba el hueco que permitía bien hacer superioridad por la banda, con la extremo Guerrero, o bien encontrar el hueco por el centro para el pase profundo vertical hacia el área. Por el camino, iban desgastando las fuerzas de las Féminas, y ahí se notaba mucho que Blasa no estaba al cien por cien.

Así se alcanzó el minuto 30, cuando en una salida de balón fallida por parte de Ángela (muy raro en ella, lástima) al que podía haber sido un peligroso contragolpe local acabó, volviéndose en un segundo la tortilla, en un balón recuperado por las aldayenses en la línea de tres cuartos. No iba a desaprovechar ese caramelo la zurda Naiara, y tras internarse en el área mandó un centro raso que la ariete Raquel no tuvo más que empujar en boca de gol.

Poco pudo oponer el Lorca Féminas a este primer golpe visitante, salvo en algún saque de esquina bien tocado por Anita Ros, pero con escasa fortunaa la hora del remate. Todo lo contrario sucedía en el área lorquina, donde las visitantes siempre se las apañaban para generar peligro, a pesar de que las once jugadoras locales se arremolinaban entorno al marco. La defensa de córners y faltas laterales ha sido una asignatura pendiente de las Féminas durante toda la temporada.

Antes del descanso pudieron ampliar las visitantes su ventaja, con disparos de Marta o Nerea, desviados, o el más peligroso a cargo de la mejor jugadora ayer, Naiara, que tras pared con Raquel al borde del área exigió con su disparo un paradón de Laura en dos tiempos.

Lo más cerca que estuvieron las lorquinas del gol en esta primera mitad fue en el 43’, en una pelota en profundidad de Ana para la carrera de Jessi por la izquierda, un balón entre la central y una lateral, que ésta intentó cortar con la mano. No lo consiguió, pero a la buena de Jessica y tras su veloz carrera (menos mal que no hay castigos por exceso de velocidad en el fútbol), le falló el control clave que la encaraba hacia la guardameta aldayense, inédita en la primera parte. Según informes altamente secretos a los que tuvo acceso este cronista durante el descanso, la cancerbera visitante iba vestida de amarillo fosforito.

Tras un último intento de remate más de Naiara con su pierna menos buena, la derecha, se alcanzó el descanso. Demasiado poco castigo en forma de goles para las lorquinas, en cuyos rostros se reflejaba el gran esfuerzo invertido en mantenerse aún vivas en el encuentro. Bien por ellas. Pero la lógica del fútbol es muy tozuda, y así se vería en la segunda parte.

Tras un intermedio anormalmente largo, y cuando jugadoras y espectadores empezábamos a cogerle gusto al solecico, llegó el trío arbitral para sacarnos del placentero letargo. Que había que jugar 45 minutos más, decían. Vale.

Salió el Aldaia con jugadoras de refresco y dispuesto a sentenciar el encuentro, y bien pudo lograrlo Marta en un jugada en solitario que la internó hasta la misma área chica, sin lograrlo. Pero al poco, en el 51’ , un disparo de la recién ingresada Raquel que rechazó Laura con apuros acabó en segunda jugada a los pies de Naiara, que desde dentro del área se giró para chutar con su pierna izquierda junto al palo. Inapelable. Pareció la estocada definitiva, y más teniendo en cuenta que las locales no llegaban al área rival.

En el desconcierto que siguió al gol y con las mismas protagonistas, pudo incrementar Naiara su cuenta, en un remate de cabeza picado tras la bonita jugada de extremo y el preciso centro de Raquel, pero el esférico se estrelló contra el palo derecho de Laura.

Cualquier acercamiento al área aldayense se convertía prácticamente en una heroicidad, pero ayer en punta del equipo local estaba Carmen pletórica, en la presión e intentando hallar la grieta de la muralla valenciana. Pero demasiado solitaria. Tanto, que Maite, la encantadora “presidenta” lorquina empezó a desgañitarse en la grada al grito de: “Ayudad a Carmen, ayudad a Carmen!” Y esa llamada a la solidaridad envalentonó a las locales que, aún conscientes de su inferioridad y de que las de Aldaia podían poner la guinda con un tercer gol en cualquier momento, hicieron de tripas corazón y redoblaron su esfuerzo por intentar robar más arriba, y no sólo por defender el área propia. Así que sólo cuando las lorquinas se vieron perdidas fue que adelantaron las líneas, con el empuje de Isika y de una muy activa Alba, que habían salido de refuerzo segundos antes del gol.

El premio, en el 71’. Tras un robo de balón en campo propio y con el apoyo de Laura Adán, que acaba de incorporarse, logró la raaleña el metrito de espacio que necesita para armar su pierna, y con un chutazo cruzado desde fuera del área superó a la guardameta Cristina, que voló sin premio, sólo para embellecer más aún el fantástico golpeo de la lorquina. Cuando todo parecía perdido, un rayo de Sol alentó a jugadoras y parroquia lorquinas, y el ¡sí, se puede! se convirtió en el grito de guerra local. Chute de adrenalina que no iba a durar demasiado, pues la realidad deportiva es muy tozuda.

Y la realidad es que el balón parado es una sangría para las lorquinas. Y Naiara y Sandra por las levantina conseguían rematar casi sin oposición cada centro al área. La inspiración de la arquera Laura, que se multiplicó, fue el único freno que pudo oponer el equipo blanquiazul al ataque en tromba rival. Incluso marraron las visitantes una clara ocasión dentro del área por cesión a la guardameta lorquina.

El empate a dos nunca fue una alternativa factible para las locales, pues la solidez defensiva aldayense era a prueba de bomba. Fue al contrario, pues los muchos huecos dejados atrás por los intentos de las Féminas propiciaron que ya en el descuento un testarazo de Sandra acabase con la incertidumbre.

A notar, en positivo, que al menos consiguieron las locales alargar la esperanza hasta prácticamente el pitido final, con su gran esfuerzo y desgaste. Y que lograron lo que clásicamente se conoce como el “gol del honor”. Gracias, chicas, se reconoce que lo distéis todo.

En resumidas cuentas, victoria justa del fútbol del conjunto aldayense, el del toque rápido y el balón que corre con criterio buscando espacios y soluciones de gol, sobre el lorquino de corazón y esfuerzo defensivo que espera la inspiración aislada de alguna delantera.

Aún con la derrota, y dependiendo de los resultados de terceros equipos implicados en el descenso, las lorquinas podrían rubricar la permanencia matemática la semana que viene, en tierras valencianas y frente al filial del Valencia CF femenino.

A buen seguro que lo intentarán al límite de sus fuerzas las esforzadas Féminas.

Las chicas también juegan…

Fotos

Ir a Galería de Fotos